Bueno, como todas las entradas, viene con retraso, pero de esto tengo que contar algo, porque fueron unos días de puta madre recorriendo un país a veces parecido al nuestro, a veces diferente. Y además, afrontar el viaje como un recorrido, emprendiendo un camino, nos permitió pasar por Valladolid, Ljubljana (Eslovenia), Venecia, etc. Cuando mis compañeros preparaban el viaje se pensó en principio hacerlo todo en coche, pero teniendo los días contados, la pérdida de tiempo en cruzar España y Francia nos hizó cambiar de idea. La solución fue viajar en avión a Bérgamo, y allí bajar en coche por hasta donde nos alcanzaran las ganas (y la pasta).

Thin Boy, Crazy Girl, Wire Arms, Brown Sugar Girl & Little Boy ante uno de los pocos recuerdos de la antigua Yugoslovia que nos encontramos.
Y bueno, formas de viajar hay muchas, que se mezclan además con inquietudes, gustos, etc. Nosotros optamos hacer el viaje de esta forma, como un itinerario a veces cerrado y a veces abierto. Dormir en albergues, campings, hostales, casas particulares, etc. No hemos ido a hoteles. Por economía y por ser prácticos, porque no estamos muchas horas en un sitio, y porque queremos ver pueblos, ciudades, playas, montañas, monumentos y bares. Es una forma de hacerlo que, según me han contado distintas personas, lo ven un poco cansado, incómodo e incluso absurdo. Pero entiéndame, aun somos jóvenes, y aun podemos con ello. Y creémos que esto es viajar.
Próximo capítulo, Ljubljana.