Hace muy poco le comentaba a una amiga algo sobre esta leyenda. Lo de las calabazas americanas y tal de Halloween está muy bien, pero el día de Todos los Santos, y más aún, en la Noche de Ánimas, me acuerdo siempre de éste relato. Siéntese en la noche sin más distracciones y, en el silencio más absoluto posible, lean esta leyenda.
El monte de las ánimas.
Leyenda soriana de Gustavo Adolfo Bécquer.
La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria. Intenté dormir de nuevo; ¡imposible! Una vez aguijoneada, la imaginación es un caballo que se desboca y al que no sirve tirarle de la rienda. Por pasar el rato me decidí a escribirla, como en efecto lo hice.
Yo la oí en el mismo lugar en que acaeció, y la he escrito volviendo algunas veces la cabeza con miedo cuando sentía crujir los cristales de mi balcón, estremecidos por el aire frío de la noche.

Sea de ello lo que quiera, ahí va, como el caballo de copas.
I
-Atad los perros; haced la señal con las trompas para que se reúnan los cazadores, y demos la vuelta a la ciudad. La noche se acerca, es día de Todos los Santos y estamos en el Monte de las Ánimas.
Escrito por Manuel77 
Escrito por Manuel77
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