Estos días he desembarcado con la Compañía Easy en Normadía y les he seguido por la Europa de la Segunda Guerra Mundial hasta el Nido del Águila Nazi.
Efectivamente, estoy revisando la magnífica serie, que para mí es directamente cine, Band of Brothers (Hermanos de Sangre). Es que hacía tiempo que no ponía nada de cine en el blog…
Después de pasar la mañana en Galway, decidimos coger el coche y avanzar un poco más al norte de la región de Connemara. Después de un rato por las estrechas carreteras irlandesas, a las que las nuestras, aunque sean regionales, les dan unas cuantas vueltas (ojo al conducir por allí), nos encontramos a mano izquierda con semejante imagen:
La entrada al gran recinto que ocupa el Castillo de Ashford, ahora convertido en un hotel de lujo, rodeado por un campo de golf, jardines y asomado a un lago. Un lugar de cuento, vamos.
“¡Que vienen los indios!” es la frase que espetaba el corneta del Séptimo de Caballería en los desiertos de Arizona como aviso para dar comienzo a la carnicería comandada por el John Wayne de turno (esas viejas pelis de los sábados por la tarde…) También es el título del programa que dirige y presenta Kanuto en Canal Extremadura Radio. Pues bien, creo que Kanuto debe andar aun arrepintiéndose de haber invitado a Armando Méndez, a.k.a. “Gominolo”, a.k.a. “El Troncho”, y a un servidor de ustedes, a pasarse por el programa. Nunca se vieron invitados con menos idea de lo que se estaba hablando, y más sosos que un yogur de agua, por cierto.
Kanuto, responsable también de Spacerockheaters, pensando: “Estos dos, nunca mais“.
Así, con la boca callada, debimos permanecer los invitados.
Bueno, si aun así quieres correr el riesgo, aquí está el enlace del programa del pasado sábado:
Por cierto, nuestra intervención está dedicada a Juanma, el peregrino de la bicicleta, que habrá tragado agua y barro a cascoporro por esas rutas del norte de España.
Ya hacía tiempo que no poníamos por aquí ninguna entrada sobre cine. Pues hala, una de las mejores películas europeas de los 90:
“Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige buena salud, colesterol bajo y seguro dental. Elige hipoteca a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos. Elige bricolaje y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a ver teleconcursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida… ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?”
Sí, otra vez Vietnam, otra vez De Niro. Pero junto a magníficos actores y dirigidos por Michael Cimino, del que poco conozco. Hablamos, como no, de El Cazador (The Deer Hunter), una de esas películas que ya no se hacen hoy día. Recientemente la revisamos en el Cineforum del Picadero (se sigue celebrando regularmente en domingos y festivos). Nos enganchó la escena de la Ruleta Rusa, por supuesto, y no podemos dejar de gritar de vez en cuando “¡Di di Mau!“
Probablemente esta expresión se trata de una palabra francesa que Charlie varió a su gusto, en su jerga, para, en este caso, apremiar a los americanos a disparar rápido… Su significado viene a ser el siguiente:
Di Di Mau: Move quickly or go away fast. Also shortened to just “Di Di”.
Yo voy en plan “mecenas on-line” de los Méndez, artistas sin par en diversos campos, y más de una cosa suya ha sido publicada en el blog para elevar a los cielos su magna obra. Bueno, y a David también le he publicado algunos textos ahora que caigo… Volviendo a esta entrada, si hace nada homenajeaba a Juanma, ahí va otro homenaje a Armando, actor de este mini-corto titulado Miedo, donde hace una interpretación magistral, tan acojonante que por lo visto se lo enseñaron a Robert De Niro y se le cayeron las pelotas al suelo y no rodaron.
Y ya que estamos aporto otro documento inédito, una entrevista en un late night show local, ya que no olvidemos que el Gominolo es fotógrafo, como puse aquí y aquí en anteriores capítulos.
El otro día estuve en Badajoz viendo con Platín esta curiosa exposición sobre motos “legendarias” aparecidas en películas. No entiendo de motos, ni me interesan mucho la verdad, pero aquí se trata de ver de cerca piezas de algunas de nuestras películas favoritas. Aquí van tres o cuatro, que ya ha habido otros blogueros que se pasaron por la exposición:
La moto donde Indiana Jones escapaba con su padre de los nazis. Por lo visto, realmente es un modelo ruso que nada tiene que ver con las alemanas de aquella época. Incluye el detalle de la bandera con el asta que derriba al otro contrincante.
Otra de mis pelíulas favoritas, quizá no destaque tanto por tener citas célebres y llamen más la atención sus silencios. La soledad, la soledad y siempre la soledad, el tema que más me llama la antención entre otros. ¿Hubiera acabado Travis así si no le hubieran dejado totalmente solo?
La soledad me ha perseguido durante toda mi vida, por todas partes, en los bares, en los coches, en las aceras, en las tiendas, por todas partes, no tengo escapatoria, soy un hombre solitario.
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