Marcharse de una casa suele tener un tono agridulce. Dulce porque se supone que siempre cambias a mejor, y agrio porque dejas muchos recuerdos atrás, o eso se supone. Todo suposiciones. En este caso llega el momento de despedir a la casa del Picadero de la misma manera que despedimos en su día al Chiquipiso. La casa del Picadero ha sido siempre polémica en cuanto a la calidad de sus metariales y porque una vez se inundó de aguas fecales. Y además, según dicen, en el dormitorio se originaba el frío de todo Cáceres. Pero se ha utilizado para multitud de eventos, porque una casa está hecha para acoger amigos, entre otras cosas. Se han celebrado por ejemplo:
Juanma le explica al pequeño Timmy en qué consisten los chistes del tebeo “Consejos Sexuales” de Álvarez Rabo.
Una vez que tienes algún animal en casa, sin contar con Juanma, digo, gatos y eso… Pues ahora entiendes que debería estar prohibido el comercio de éste tipo de animales. Las protectoras, perreras, etc, siempre por falta de recursos, están atestadas de animales sin futuro, con la “eutanasia” como única opción. Yo no distingo “chuchos” de perros, y no entiendo como alguien se puede hacer cargo de un ánimal guiado por modas o apariencias.
La verdad es que cuando llega el buen tiempo se nos llena la boca con frases tipo “todos los fines de semana, barbacoa pa comer, copón”, pero verás como llega el verano y no van a pasar de tres o cuatro la que vayamos a hacer. ¡No hagáis tantas cosas los fines de semana, coño!
Foto: Armando y Parra.
De primero, caballa a la plancha y varias carnes selectas de nuestro animal favorito: parra, qui dicir, ¡el cerdo!
Desde que se cuelgan las fotos en Facebook y se exprimen y comentan hasta la saciedad, entradas como ésta tiene menos sentido, pero de este evento debe quedar constancia escrita: ¡La primera barbacoa del año, señora!
Fotos de Juanma Méndez.
El primero que tiene que jalar es Lolo, así, sobre sus cuartos traseros cual noble podenco, le da salida a la lata de carnes. Con los colores y las rallitas esas de la cabeza parece que siempre va repeinaopatrás, el joíoLoulo.
Hace unos meses recibía a diario millones de cartas de fans, faxes desde el extranjero, anónimos amorosos, epístolas de preocupación, etc… Todas dedicadas a Lolo, ya que después de los rumores sobre su sexualidad cambiante y de que no come suficiente (puro bulo de callejón), muchos mostraron una gran preocupación. Hay que decir a día de hoy que Lolo está muy bien, de hecho varios afirman sin rubor alguno que está engordando, incluso que parece que se ha comido una mula torda. Después de su adopción con un par de meses o así, me atrevo a afirmar que Lolo se ha convertido en un gato adulto buena gente. Un compañero de casa tranqui, que solo se torna en gato demente cuando hay visita. Realmente agradezco tenerlo como compañero de casa porque así charlo un rato con alguien todas las noches y rompe un poco la monotonía de la (por otra parte bendita) soledad.
Bien, después del cabreo con el que salimos Armando, David y yo mismo del concierto de The Hildegards de la noche pasada (sería muy difícil de explicar, así que quedará en nuestra intrahistoria particular), decidimos celebrar que estábamos los tres más solos que la una con una barbacoa. Este día pasará a nuestra memoria como el día de “la barbacoa a la que nunca vinieron las Hildegards“.
Como dijo Homer una vez, “Cerveza, causa y a la vez solución de todos nuestros problemas“. Ésta pertenece a la bodega particular que nos traímos de Portugal. Rica, y va muy bien con la carne a la brasa. Las fotos, de Armando, cómo no.
Ya hace un año que nos fuimos a la Casa del Picadero, más vieja pero más grande, con sitio para un barrigón y una gata porculera, un baño en el que no hace falta ponerse de lado para cag*r y una cocina donde caben más de dos personas. Y una terraza que no veas.
Pero aun así, hay cosas que serán irrepetibles, y cosas que han cambiado por aquí. Este vídeo lo grabé hace mucho tiempo, sirva como recuerdo del Chiquipiso.
Dicen las noticias que este mes de mayo ha sido el más lluvioso en años. Algunos sabios se preguntan: ¿cambio climático?, ¿borrascas chungas? Nada de eso, el origen de estos chubascos se encuentra en la Casa del Picadero, ya que hace unos días nos dio por echar unos piques al karaoke… después de poner patas arriba todos los putos videoclubs de Cáceres.
Hacía tiempo que no ponía estupideces, pero es que tengo una apatía general por la vida esta primavera y no me he llevado la cámara a ningún lado… Aquí podéis ver a los tres de Londres calentando la garganta con los micrófonos y las copas. Como véis, gestos comedidos e incluso manos en el bolsillo mientras Trini se atora por el descojone antes esas dos voces angelicales (angelicales, sí, pero las del ángel caído, claro).
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