Al regreso de Peniche, siempre te quedas mirando el pueblo ese en lo alto de la sierra. Pues esta vez, como no había prisas, subimos… y nos sorprendimos.
Óbidos viene del latín, oppidum, que significa ciudad fortificada. Romana, visigoda y árabe hasta la conquista cristiana en el siglo XII. Entrada por la Porta da Vila.
Fotos chungas del móvil por Manuel77.
Interior de la Porta da Vila, capilla, azulejos y vieja.
Calle típica.
Otro rincón. Tiendas de artesanía y otros cacharros.
Iglesia de Santa María.
Turistas a cascoporro. Allí también montan el domingo una especie de mercadillo con un montón de trastos. Yo me llevé algún vinilo que ni de coña esperaba encontrar allí.
Otro rincón de este conjunto arquitectónico que es Monumento Nacional.
Una cosa que llama la atención cuando subes la muralla es la apariencia tan cuidada del pueblo, y que visto con algo de distancia, realmente puedes imaginar que estás en la Edad Media. Por ejemplo, no verás ningún cable del tendido eléctrico, ni antenas, ni nada así. El turismo da dinero. ¿Nos aplicamos el cuento, de verdad?














12 Septiembre 2009 a las 12:38 |
Lo primero, el sitio me ha parecido chulísimo. Lo segundo, las fotos no tienen nada de cutre :)
14 Septiembre 2009 a las 14:20 |
Lo bueno de viajar es que nunca sabes que sorpresas te deparará el camino.
La moraleja: es bueno salirse del cordel marcado.
17 Septiembre 2009 a las 09:26 |
Drea: pues pásate algun vez. Las fotos, con el móvil.
David: pues hay que aplicarse el cuento.
17 Septiembre 2009 a las 23:22 |
Aplicado sea el señor, que marca mi camino.