Después de pasar la mañana en Galway, decidimos coger el coche y avanzar un poco más al norte de la región de Connemara. Después de un rato por las estrechas carreteras irlandesas, a las que las nuestras, aunque sean regionales, les dan unas cuantas vueltas (ojo al conducir por allí), nos encontramos a mano izquierda con semejante imagen:
La entrada al gran recinto que ocupa el Castillo de Ashford, ahora convertido en un hotel de lujo, rodeado por un campo de golf, jardines y asomado a un lago. Un lugar de cuento, vamos.
Fotos que no hacen justicia de Manuel77.
Ya en Galway vimos en alguna librería alguna pista sobre la relación de esta tierra y The Quiet Man, El Hombre Tranquilo, una de las películas más famosas de John Ford, protagonizada por John Wayne y Maureen O’Hara. Sin saberlo en ese instante, estábamos andando por algunos de los parajes en los que se rodó allá por 1951. No planificar a veces te da gratas sorpresa.
Castillo de Ashford, originario del Siglo XIII, reformado en el siglo XIX. La película de John Ford es todo un homenaje a Irlanda, a su gente, a su forma de ser. John Wayne es un boxeador retirado que vuelve de Estados Unidos a buscar sus orígenes, la casa en la que vivió de niño junto a su madre. También acude al pueblo del que tanto le hablaba su madre para olvidar algún desagradable incidente…
El pueblo al que acude Wayne se llama Inisfree. Cuando me fijé el nombre del barco amarrado en el lago, ya no me quedaba duda de dónde estaba. Inisfree es aquel pueblo en el que John Ford situó la historia. Es el lugar donde estoy seguro que el Clint Eastwood de Million Dollar Baby también quiere volver (¿recordáis cómo se esforzaba por aprender gaélico?). El tenía su particular Inisfree, y también necesitaba olvidar.
Por un camino cubierto de árboles se llega al pequeñísimo pueblo de Cong. Cong es Inisfree. Y esta casa donde se sentó Raquel un buen rato también es un escenario donde aparece Maureen O’Hara. Además de que la película pueda ser buena o menos buena (para algunos una obra maestra), para mí es de grato recuerdo puesto que siendo niño la vi con mi familia, y supe que era de las favoritas de mi abuela. Por ser de alguna manera algo nómada (eran otros tiempos), o vete tú a saber a qué se debía, a ella le encantaba la historia de Sean Thornton, el ex-boxeador que no quería pelear y vuelve a casa después de tanto tiempo. Todos los que nos fuimos del lugar donde crecimos tenemos nuestro particular Inisfree, aunque no todos lo tenemos presente en nuestra cabeza de la misma manera.
También podemos encontrar en ese pueblo los restos de una abadía medieval, donde dicen que murió, aunque sepa a leyenda, el último gran rey de Irlanda.
Si cruzas el derruido claustro y dejas atrás el cementerio llegas al río y entre árboles ves ponerse el sol sobre el río. Creo que solo por estar allí ya ha merecido la pena el viaje.
Crucemos la puerta…
…para llegar al río y ver la casa donde los monjes pescaban a través de una abertura en el suelo. Hoy día se utiliza para que los chavales se hagan sus pajillas y las niñas les enseñen las tetas a cambio de lo que sea, como pudo comprobar Parra.
Alcanzamos el centro del pueblo, donde el rodaje de The Quiet Man aun está presente en varios locales, donde muestran fotos del rodaje con las estrellas americanas. Allí nos tomamos también unas pintas, faltaría más.
Parra y yo nos pegamos a las afueras de Pat Cohan, el pub donde se tomaban sus pintas y cantaban los habitantes de Inisfree y donde llega la famosa pelea de Sean Thornton y Victor McLaglen. Os recomiendo encarecidamente que una tarde veáis la película. Creo que retrata fielmente unos paisajes y una cultura que aun no se ha perdido del todo, como pudimos comprobar por aquellas tierras.
Ni las fotos ni mi comentarios hacen justicia a este sitio, en Internet tiene que haber cosas mejores, y bueno, a ver si Parra actualiza su espacio en flickr que hizo fotos mucho mejores. O mejor aun, pilla un avión y ve tú mismo/a.
Me levantaré y partiré ahora, partiré hacia Innisfree,
Y construiré allí una pequeña cabaña, hecha de arcilla y zarzas:
Nueve surcos de judías tendré allí, y un enjambre de abejas,
Y solitario viviré en el claro rumoroso.
Y algo de paz allí encontraré, pues la paz gotea lentamente,
Gotea desde los velos de la mañana hacia donde el grillo canta;
Allí la medianoche es toda un tenue brillo, y el mediodía un fulgor púrpura,
Y lleno está el atardecer de las alas del pardillo.
Me levantaré y partiré ahora; pues siempre, día y noche,
Escucho, junto a la orilla, el suave chapotear del agua del lago,
Y mientras permanezco sobre la calzada, o sobre la gris acera,
Lo escucho en lo más profundo de mi corazón.
La isla del lago de Innisfree, William Butler Yeats

















2009 Julio 17 a las 08:46 |
qué modesto eres siempre! no sé si habrá crónicas o fotos mejores… sólo sé que cuando leo tus crónicas me entran ganas de visitar los sitios que describes ;D
2009 Julio 17 a las 10:57 |
Parafraseando a uno de los personajes de la fantástica película, Michaleen Og Flynn:
Ho-mé-ri-co!
¡cuán cierto es que todos tenemos un Innisfree!
2009 Julio 17 a las 12:01 |
El auténtico Innisfree se parece mucho al mío propio…
Debo decir que merece la pena dejarse llevar a veces por la improvisación. Si no hubiera sido así, podríamos habernos saltado este lugar. En este viaje la cosa ha dio de improvisar el destino.
Y no nos ha ido mal. Ya lo ireis viendo por aquí.
2009 Julio 20 a las 08:24 |
Pi: el caso es que siempre veo que no le hago justicia, pero gracias…
Mónica: ¡Homérico! Por lo visto es algo que el propio actor imnprovisó…
Paparra: La improvisación, la chorra de estar por allí, etc.
2009 Julio 20 a las 15:27 |
Yo también te leo todooo, aunque no siempre comente;) En estas últimas entradas has conseguido rescatar lugares, imágenes y más del país “verde” que pensé tenía olvidadas. Gracias!
2009 Julio 21 a las 04:20 |
los rudos parroquinos del bar de PAT COHAN dirian la tipica pelea de dos galler. discutiendo si esta mejor el calimoho con limon o cocacola.
2009 Julio 21 a las 12:03 |
Siempre con Cola y puntito de Mora!!!!!!!!
My godness!!
My Guinness!
2009 Julio 22 a las 11:48 |
Era: gracias, eso es lo que importa. ¿Estuviste por allí, no?
Juanmarica: el calimocho es SOLO con cocacola, lo otro es de idiotas…
Paparra: Ahí le duele!