Buenos días desde Inverin, que se supone que es un pueblo (si por pueblo se entiende siete casas y un par de establos desperdigados por la costa) cerca de Galway.
Verde es Irlanda. Al fondo, el mar.
Fotos de Manuel77.
Cosas cultas, de la wikipedia.
Un paseo hacia la playa para abrir el apetito, aunque juraría que siempre lo tenemos abierto… (sobre todo cierto marroquí que conozco y yo mismo, claro). En el horizonte, una cruz celta con inscripciones en gaélico, recuerdo quizá de un antiguo naufragio. Probablemente esa forma tan característica se originó antes del cristianismo, y el círculo haga referencia a ritos paganos relacionados con el Sol. Como en muchos otros pueblos, el cristianismo adoptó parte de esa simbología y la hizo suya.
Galway es una de las ciudades con mayor crecimiento de la isla, y merece la pena pasar por allí, pero no mucho más. Aunque ls conexiones con nuestro país son varias. Por ejejmplo, en el siglo XV y XVI muchos de nuestros barcos llegaban a esta ciudad en intercambios comerciales de pesca y vino. De hecho, una parte de la muralla aun conserva el nombre de Spanish Archs.
Al igual que para un concierto es vital el público, en un viaje son muy importantes los compañeros y menos el lugar que visitas. Recordalo, queridos niños y niñas.
A ver, ¿no es una delicia tanta variedad y calidad? En el país donde nunca pides cubatas y el concepto de “clara” es un insulto (aquí también debería serlo), las pintas rondan entre los 4 euros y los 5′50 euros, si vas a un pub muy “pintoresco” (turístico). Eso sí, te duran más que una caña. Recomiendo además de las obligatorias Guinness, algunas tostadas como la Smithwick’s que me tomé en más de una ocasión. Eso sí, para comer, nada que ver con los Íberos (ganamos de calle), aunque en Galway no hay malas opciones (en torno a los 15 euros el plato contundente).
En esta ciudad encontramos al creador del auténtico Anillo de Claddagh. Me pongo las gafas de leer de cerca y os cuento:
Un hombre de Galway llamado Richard Joyce emigró a las Indias Orientales para trabajar con la esperanza de casarse con su amada a su regreso. Sin embargo, el barco fue capturado y Joyce fue vendido como esclavo a un orfebre musulmán de Argelia, donde aprendió este oficio. Cuando Guillermo III subió al trono, solicitó a los musulmanes la liberación de todos los prisioneros británicos. En consecuencia, Richard Joyce quedó en libertad tras 14 años de cautiverio. El musulman había adquirido tal respeto por Richard que le ofreció la mitad de su fortuna y a su hija en matrimonio si se quedaba con él, pero renunció y volvió a su hogar para casarse con su amada. Durante todo ese tiempo no olvidó a su novia, y diseñó un anillo como símbolo de su amor por ella. El Claddagh se caracteriza por la simbología que lleva implícita: Dos manos que rodean un corazón, complementado con una corona consiste es la expresión del amor verdadero o de la amistad eterna. El corazón simboliza el amor, las manos la amistad y la corona la lealtad y fidelidad. También se ha de destacar el lema del mismo: Let love and friendship reign (Deja que la amistad y el amor reinen).
El Irlandés o gaélico irlandés era la lengua principal de la isla hasta que los ingleses empezarón a dar por culo en la Edad Media con sus conquistas, y está más extendido de lo que pensaba, sobre todo en zonas rurales.
En St. Nichola’s Church, del siglo XIII, la iglesia medieval más grande de Irlanda. Allí todo parece que siempre ha sido antiguo. Debe ser el rollo ese celta, como en Galicia (algunos dicen que Galway viene del latín Gallaeci, o sea, Galicia). Allí se dió un garbeo Cristobal Colón en 1447, o eso dicen.
Una de las conexiones de la ciudad con España nos aparece en placas que recuerdan a soldados que allá por el siglo XIX hicieron el viaje inverso al nuestro y estuvieron guerreando a nuestro lado contra los franceses. Algunos incluso estuvieron en Badajoz, durante los famosos asedios.
La Catedral de Galway, contruida en la segunda mitad del siglo XX, fea por fuera, bonita por dentro.
Con los mosaicos esos en plan bizantino…
JFK visitó el pueblo, y tiene en un muro de la catedral un pequeño recuerdo. Los Kennedy eran católicos y sus orígenes se encuentran en la isla.
Y bueno, con paseo por la ciudad, entre sus canales, ponemos rumbo (un poco de casualidad) a un lugar no muy lejor de allí, en uno de los sitios más interesantes que he visitado nunca, donde fue a descansar “el hombre tranquilo”.



















15 Julio 2009 a las 15:57 |
Me tines con la cabeza sostenida por las dos manos y los codos en la mesa. Mirandote, esperando el siguiente relato.
(No comento siempre, pero te leo tooooooooooodo)
15 Julio 2009 a las 18:41 |
Gracias Hitos, voy a ponerme con más.
15 Julio 2009 a las 20:21 |
O sea, que mientras yo me dormía en el banco de la catedral, tú te dedicaste a ehcarle fotos y te encontraste con JFK. Y no me dijistes ná!!
15 Julio 2009 a las 22:43 |
Tomo nota Manuel, muy interesante todo, buena entrada y buenas fotos. Se agradece la info pués nosotros tb vamos a Galway. Nos vamos a acercar a los acantilados aparte de ver la población. Saludos.
17 Julio 2009 a las 08:36 |
Chulísima la crónica (like always). Cuando estuve en Irlanda me quedé con ganas de subir a Galway… la próxima vez, seguro!
17 Julio 2009 a las 11:39 |
Jo qué bonito, ha estado muy bien el paseíto :)
20 Julio 2009 a las 08:24 |
Gracias, gracias y tres veces gracias.