Ir a La Vera siempre es un placer, sobre todo si se sube al Guijo de Santa Bárbara, uno de los pueblos más altos de Extremadura. Esta vez, en un paisaje donde aun persistía la nieve, nos disponíamos a subir a la Capilla-Refugio de Ntra. Sra. de Las Nieves, un recorrido no muy complicado para piernas inexpertas como las nuestras. A mí personalmente me trae multitud de recuerdos de otras épocas, y ésta era la cuarta vez que subía allá arriba.
Fotos de Manuel77.
El pueblo ha conservado buena parte de su arquitectura tradicional, incluso la era donde se trabajaba el trigo. Vamos a empezar a subir.
¿Tienes plan para el sábado? Nuestro objetivo, arriba a la derecha, antes de llegar a las cumbres. Se trata de la Garganta de Jaranda, en las estribaciones de Gredos, y en la comarca de La Vera de Cáceres.
Con unos pocos pasos ya se va cogiendo altura y dejamos unas vistas del Guijo de Santa Bárbara atrás. Del pueblo subiremos al mirador, y del mirador seguiremos al Refugio.
Esta primera parte entre árboles es un paseo agradable, salvo atajos como el que toma nuestra Caperucita Roja particular, Valle para los amigos, Prado para David.
Días como estos no tienen precio para un urbanita medio como el que os habla. Y eso que vivo en un pueblo grande…
Parragorn avanza hacia las minas de Moria. Semejante imbecilidad solo la entenderéis si habéis visto el Señor de Los Anillos.
Un descanso. Otra vez, cientos de miles de “fotógrafos” hacen un despliegue técnico asombroso adoptando las posturas más insospechadas para lograr el encuadre perfecto. Ah sí, Gominolo encontró un patito.
“Pues no se ven muchos osos por aquí…”
A medida que vamos subiendo, la vegetación se hace más escasa y los árboles parecen sacados de una película de Tim Burton.
Cuando queda menos para llegar al objetivo y el camino se hace algo más empinado, la sorpresa nos la da un grupo de Cabras Montesas, animales que no solemos encontrar por ahí con facilidad y que nos salen al paso.
Bonitos animales de acojonantes cuernos. Un regalo poder haberlos visto tan de cerca.
Aquella pequeña figura rectangular que se recorta el horizonte es el Refugio. En este momento se produce la dramática fractura del grupo debido a algunos condicionamientos físicos. Solo tres dementes sin ataduras en la vida (bueno, algunos ya llevan lo suyo…) seguirán subiendo: el gordo, el bajo y el flaco.
Para chulearnos, Armando sube en camiseta de manga corta comiendo pipas entre las primeras nieves.
En pocos minutos llegamos al lugar sin ninguna baja. Tras nosotros, el nacimiento de la garganta, con La Portilla de Jaranda nevada. Más a la derecha, saliendo de la foto, se encuentra el Pico de la Covacha, el segundo más alto de Extremadura.
Para celebrarlo, nada mejor que hacer el ángel…
El Refugio-Capilla de Ntra. Sra. de Las Nieves, una construcción de los 70 u 80 para venerar una imagen del pueblo y para servir de refugio a pastores.
Creo que en verano hacen una romería desde el pueblo hasta allá arriba, aunque no debe ser apta para todos los públicos. Hemos quedao Armando y yo que este verano hacemos noche en el Refugio para subir al día siguiente a La Covacha. A ver si es verdad…
Si la ida nos ha salido por unas dos horas (no fuimos por el camino más directo) y la vuelta se ventila en una hora. Dejamos atrás la Garganta de Jaranda, hasta el verano que nos metamos en sus pozas y saltos de agua.
Último tramo, no os penséis que todo ha sido así, ¿eh?
Además de la arquitectura verata de sus calles, pasaos por la iglesia de Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro del siglo XVIII…
… y admirar su interior de cantería y su bóveda “a lo mozárabe” que hace parecer que estás en una cueva.
El escritor jarandillano Gabriel Azedo de la Berrueza escribía en 1667: ”Es lugar el Guijo de hasta sesenta vecinos, y está al pie de la misma sierra. Allí sí que son las aguas de las fuentes frías y buenas. Es el lugar muy recreable, ameno y regalado. Hácense en él buenas mantequillas y el mejor queso fresco y mantecoso que se conoce“.
Unas mermeladas y para Cáceres de vuelta.




























5 Marzo 2009 a las 23:23 |
un gran dia, sí señor.
al final me arrepentí de no haber subido al refugio pero bueno, este veranito será no?.
las cabras montesas me parecieron una autentica pasada, nunca las habia visto tan de cerca, y ellas allí a su aire sin asustarse con el devenir de los pocos que llegamos aquel dia a esas latitudes.
Y las mermeladas, mmmmmmmmm (si alguien vuelve a guijo que me traiga plis).
saludos
pd: subimos en tres horas y poco y bajamos en hora y media.
6 Marzo 2009 a las 00:31 |
Desde luego, mucho mejor plan que meterse en un traje de carnaval, refregarse con el sudor de cientos de personas en un bar mientras un tipo te mea al lado.
Haríamos otra dentro de poco, señor urbanita?
Si quieres ésta vez llamo yo a las cabras.
6 Marzo 2009 a las 13:18 |
Trini: por unos calcetines mojaos… hay que superar esas adversidades, mujer! La próxima yo te OBLIGARÉ a subir.
Paparra: Me apetece la sierra de Gata, ahí por allí una muy sencilla.
6 Marzo 2009 a las 13:58 |
mas que hacer el angel. hacer el oso que despierta por el sol de la mañana despues de que lo saquen por la noche del bar del refugio.
6 Marzo 2009 a las 15:20 |
y digo yo:
de donde sacó Armando el patito de goma?
6 Marzo 2009 a las 17:07 |
Se lo encontró al lado de un arbusto, cerca de un riachuelo…
7 Marzo 2009 a las 15:25 |
Unas fotos muy bonitas
jeje, mola la de las minas de moria…
7 Marzo 2009 a las 15:25 |
por cierto… voy camino a moria
9 Marzo 2009 a las 09:52 |
Jijiji, qué temazo!
Bueno, cuál es la próxima ruta, antes de que lleguen los calores?
Yo propongo Sierra de Gata. O el castañar de Hervás, vale.