Con este puto frío y tanto apretarse el cinturón para viajes e hipotecas, hay que ingeniárselas para pasar un buen rato en casa. Hoy vamos a ver dos ejemplos.

Esto era queso de rulo de cabra con cebolla caramelizada y unas gambas al no sé qué. Evidentemente no lo hice yo, sino mi cocinero oficial.
David, ¿puedes explicar a los lectores de este blog en qué consiste esta exquisita a la par que modesta pitanza? Gracias.

Trini, Jorge y David posan orgullosos en mi chabola. Los platos fueron regados por zumo de piña (el señor Gozalo es un tipo sano hasta límites insospechados) y por un vino que no sé ve por la manía de hacer fotos sin flash y un movimiento no esperado del cocinero.
Al día siguiente, en lo que sospecho que es una estrategia para no acostumbrarnos a platos exquisitos, David cambió de estrategia para la cena. ¿Puedes contarnos qué nos tienes preparado, chacho?

Nada que ver, eso sí, una buena hamburguesa casera, con lo que podéis encontrar en los fast food. Otra lección más para ahorrar euros con miras a un futuro viaje veraniego.

Y bueno, con un curioso Juanma juguetón con la lencería de Clara de Noche, me despido recomendando las cenas caseras si tienes planes grandilocuentes para 2008.






25 Diciembre 2007 a las 15:34 |
Qué buena pareja de posters que vas a tener en casa con el de Clara y el del embajador errante….
12 Septiembre 2008 a las 13:05 |
En fin, estoy mirando las viejas entradas… no me perdono el dejar comentarios sin contestar.
Incluso en posters, el embajador de espaldas anda separado de Clara… con las chicas no hay manera, ya sabes.