Los días ingleses van llegando a su fin… Hoy toca ver varios de los monumentos más importantes de Londres y luego el barrio financiero. Allí no hay tascas de cachuela y catalanas tipo “El Tronco” o churrería “La Manolita”, con lo cual hay que recurrir a cadenas de establecimientos para tomar un café y comprar un dulce. Vamos allá.

Oteando el horizonte, “¿eso no salía en lo de Benny Hill?” Foto Trini.

Efectivamente, el Tower Bridge. Foto Juanma.

Vaya cara de sieso, chacho. Por esa zona, unas reproducciones de guitarras decoradas por varios artistas que se vendían con fines benéficos. También estaban firmadas, ésta misma, por Robert Plant. Foto Juanma.

El famoso y bastante bonito Tower Bridge, desde el paseo que hemos recorrido varias veces del Támesis. Foto Juanma.

Construido a finales del siglo XIX, tiene un sistema hidráulico que permite el paso de embarcaciones y patatín patatán. Se puede visitar y todo lo demás, pero ya hemos comentado lo de la falta de tiempo y libras, ¿no? Pues otra cosa que dejamos para nuestro segundo viaje a Londres… (¿quién choca?)

Una de las embarcaciones a vapor que en otros tiempos surcaban el Thames (lo he estado escribiendo mal todo el tiempo y vosotros ahí calladitos como canallas). En español, Támesis.

Shad Thames Street, unas de las calles más antiguas de la zona pegada al río, y dónde por 3 segundos no acabo empapado de arriba a abajo en una de las salidas de los edificios al agua. Desde luego nos hubiéramos echado unas risas (yo no tanto…) Tienen esas pasarelas en los edificios que supongo que servirían en su día para pasar mercancías de un sitio a otro. Merece la pena andar por la zona antes de cruzar la orilla.

A medida que cruzamos de orilla por Tower Bridge nos acercamos a la Torre de Londres. Por allí despunta el “pepinazo” que luego visitaremos.

Muelles con barcos de vela. Solo para gente con pelas. Foto Trini.

La Torre de Londres, el Palacio y Fortaleza de su Majestad. En realidad la propia Torre es un edificio cuadrado con cuatro torretas de color más o menos blanco, construído sobre un primitivo campamento romano allá por el siglo XI. Está rodeada por otros edificios y por muros, ya que guardan las Joyas de la Corona y pamplinas de ese tipo.

La entrada principal, ya sabéis que no teníamos tiempo, libras, etc… para la próxima. Foto Trini.

Un Beefeater, guardia del recinto. El nombre puede venir (no es seguro) de que al principio los guardias eran retribuidos con filetes de vacas. Beefeater= Comedor de carne, más o menos. Foto Juanma.

Otra panorámica del recinto. Dice la leyenda que si los cuervos que habitan en la Torre de Londres se largan, Inglaterra estará a merced de las invasiones extranjeras, así que por lo visto les cortan partes de las alas para que no se vayan lejos de allí. Una tontuna como otra cualquiera.

Ese fulano quiso acariciarme con la “cuchilla”, al final me retiré a tiempo, aunque había algunos que jaleaban al verdugo… Foto Juanma.

Es que Londres viene de Londinium, ciudad de la britania romana. Delante de un resto de muralla romana, un César de Bronce y dos pequeños césares: Little Boy y Slim Boy.

Tower Hill Memorial, también en la zona, recuerda a los marinos muertos en las guerras mundiales. Foto Trini.

Cada nombre, cada hombre, grabado en la memoria y en la pared.

Camino al barrio financiero, St Olave’s Church, una de las iglesias más antiguas (escapó al gran fuego) y pequeñas de la ciudad. Foto Juanma.

El edificio Lloyd’s de Londres, uno de los más conocidos con una arquitectura que recuerda más a una fábrica que a una construcción con oficinas. Es muy curioso para ver y original desde luego.

Justo al lado, el pepino de 30 St Mary Axe, otro edifico espectacular que me recuerda mucho a uno que hay en Barcelona, ¿no? Y a un pepino, claro.

Brown Sugar Girl descansa entre asiáticos y sus cámaras.

Una de esos cruces de calles que de repente aparecen cubiertos con comercios traídos del siglo XIX. A pesar de ser un día entre semana, estaba todo cerrado a cal y canto y las calles vacías. Que allí también tienen festivos, digo yo, no todas las festividades nos la vamos a soplar los españolitos.

Mansion House, lugar de residencia del alcalde de Londres. Que sepáis que Londres hasta hace poco no tenía alcalde, ya que creo que por los 80 se inventaron otra forma de gestionar la macro ciudad. El de ahora lleva pocos añitos, y de las primeras cosas que hizo fue el controlar la circulación por todo el centro. Si quieres andar en coche o moto por allí, hay que soltar unas libras. Resultado: circulación más fluida, mayor uso del transporte público, gente que anda más y hace más ejercicio.

El tapón ese de abajo es otro monumento al pueblo de Londres, si nos ve un guardia, nos encarcela por pisotearlo…

De nuevo descanso en las escalinatas de St. Paul. Otras razas, otros rostros… Foto Juanma.

La gran cúpula, de la que ya hablé en días anteriores. Se puede visitar y subir hasta arriba. Foto Trini.

Hora de coger el metro y cruzar la ciudad para dejar de lado el viaje cultureta y retomar el lado de la cascaruja y los encurtíos: el Nothing Hill Carnival, uno de los más famosos del mundo. Calles llenas y policía a cascoporro.

La historia es que los grupos de bailes y demás desfilan con sus disfraces, pero no mecánicamente ni con coreografías ni nada, van detrás de un camión con música bailando a su ritmo. Si puedes y te dejan meterte, bailas y haces el chorra con ellos. Por ejemplo el fulano con el turbante (no era disfraz, era indio de verdad), se metió a marcarse unos pasos con la muchachada.

Este estuvo un rato para hacerse el traje. Foto Trini.

La poli, por todos lados. Por cierto, simpáticos hablan con todo el mundo y muchos se dejan hacer fotos. Foto Juanma.

Aquí una morenita intentando calentar al poli de turno con bailes cachondos. El poli se hace el duro, ya véis. Foto Juanma.

Esas caras son de cansancio… Muy buena la Red Stripe (Jamaica Large Beer) en latas de medio litro, por cierto. Foto Juanma.

Saludando a una amiga de raíces jamaicanas. Foto Juanma.

Little Boy con un colega, creo que se hicieron amigos porque estuvieron un rato de cháchara, aunque hay medios de comunicación que opinan que se le cortó la meada cuando se puso el entrañable viejete al lado.

Café solo. Es curioso pero detrás de algunos camiones con DJ venía una masa de chavales salidos más que de Londres de las calles chungas del Bronx, por vestuario y sobre todo por la actitud. Allí también copian la basura americana, ya véis. Por la noche hubo un par de tiros por ahí… No puedes juntar a más de medio millón de personas de fiesta y esperar que no pase nada, por lo visto. Foto Juanma.

De regreso al Soho, otro día largísimo. Comida italiana y buena música al piano, aunque Miles Davis mande silencio.

A dormir, ya solo nos queda un día, y empezamos a echar de menos Londres aunque andemos aun por los naranjas pasillos del hostal.






26 Octubre 2007 a las 16:50 |
Sí que se os ve cansados…
No parais ni en los stop. Sois la leche.
Bueno, solo espero que a David no se le calentara el horcate con el vejete al lado…
26 Octubre 2007 a las 18:56 |
Que pasada el Tower Bridge ese. Algun dia subire ahi.
28 Octubre 2007 a las 11:46 |
yo este dia casi muero. En serio, que caminata y casi sin comer ni beber, chacho.
Y el carnaval, no hay palabras. Amigos y amigas hay que ir para vivirlo!! Me encantó.
saludos
28 Octubre 2007 a las 11:46 |
ah! se me olvidaba que el cesar ese era Trajano, no un César.
29 Octubre 2007 a las 10:55 |
Paparra: definitivamente somos viajeros muy activos, esas vacaiones no son para descansar, aunque como decía mi abuelo, “ya descansaré en el hoyo”
Roberto: pues anímate, eso sí, llévate unas buenas libras…
Brown Sugar Girl: gracias por la corrección, Trajano entonces.