El Cine de antes, ya sabéis, el de los sábados después de comer, el de aventuras, de piratas y pistoleros. El cine con actores, guiones y directores (sin prescindir de nada de ello). Donde el efecto especial consistía en hacer maravillas con la luz y la música era y es inolvidable. No digo que no me guste el cine actual, por supuesto que sí, pero de vez en cuando conviene rescatar cosas como el tira y afloja de Tuco y el Rubio en “El Bueno, El Feo y El Malo” de Sergio Leone.

Tuco (Eli Wallach) está a punto de ser ajusticiado cuando le leen los cargos por los que se le ha sentenciado a la soga:
“Tuco Benedicto Pacífico Juan María Ramírez, buscado en 15 condados, condenado por encontrarsele culpable de homicidio, robo a mano armada en perjuicio de particulares, bancos y servicios postales del Estado, robo sacrílego, incendio doloso de una cárcel del Estado, perjurio, bigamia (¿?), abandono del hogar conyugal, incitamiento a la prostitución, chanteje, encubrimiento de robos, tráfico de moneda falsa, uso de dados cargados y barajas marcadas, agresión y lesión contra particulares, descarrilamiento de un convoy ferroviario, ultraje de una adolescente, evasión de cuatro cárceles del Estado lesionando a siete guardianes, tráfico ilegal de armas, uso de una manda de ganado y abandono de una caravana en territorio de los indios Apaches.”
“Yo dormiré tranquilo, porque sé que mi peor enemigo vela por mí” – Rubio
“¿Sabes que te pareces a uno que vale 3.000 dólares?”
“Sí, pero tú no te pareces al que los va a cobrar” – Rubio
Vídeo: una música que va directamente al cerebro para no desaparecer jamás.
“Es bueno saber que en algún lugar del mundo, llueva o truene, hay un plato de sopa esperándote” – Tuco
“Los tíos gordos como tú me gustan mucho, porque cuando caen de espaldas hacen mucho ruido” – Tuco
“Dios está con nosotros, porque también él odia a los yankis” – Tuco
“Y odia a los imbéciles… no, Dios no está con nosotros” – Rubio
“Cuando se dispara… no se dice nada” – Tuco [Tras matar a un bandido vengativo que, momentos antes y seguro de tenerlo a su merced, le dio un largo discurso acerca de sus intenciones y de lo listo que había sido]

“El mundo se divide en 2 categorías: los que tienen el revolver cargado y los que cavan. Tu cavas” – Rubio
[Tuco acuerda entregarse a las autoridades para que el Rubio cobre la recompensa y le libere de la horca disparando a la cuerda. A la hora de repartir expone sus argumentos] “El mundo está dividido en dos partes amigo: los que tienen la cuerda al cuello y los que la cortan; solo que el cuello que hay dentro de la cuerda es el mío, el que se la juega soy yo, por eso la próxima vez quiero más de la mitad.” – Tuco
“Sí, es verdad que tu expones, pero… yo soy el que corta. Y si tú me rebajas mi porcentaje… quieres? [el Rubio le ofrece a Tuco un cigarro] bueno… yo podría fallar la puntería.” – Rubio

[Tuco es arrastrado hasta el sheriff del pueblo para ser entregado mientras grita toda suerte de improperios a su captor] “Hijo de una perra sarnosa, me las pagarás, quiero verte reventar, de cólera, de rabia, de viruela negra, ¡desátame!, ¡desátame!, ¡hijo de una hiena bajame! Mira, todavía estás a tiempo. Si me dejas ir te perdono, ¡y si no te veré hecho gusanos en los ojos! ay madre que mal me encuentro, ya no puedo más, se me ha bajado la sangre a la cabeza, ay madre, Rubio agua, agua [le escupe en la cara al Rubio y éste le da un bofetón], ¡ay! canalla, hijo de una mofeta, ya podrás con uno que está atado, desátame si te atreves, que te pasa, ¿tienes miedo?, ayyy ayyy, ven acá, ¿quién es éste? [llega el sheriff] ¡se va un cornudo y llega otro! ¡vete! vete gordo asqueroso” – Tuco.
[El sheriff le enseña una foto de Tuco con la leyenda de "se busca"] “Mira esto. ¿Reconoces esta cara? ¡es la tuya! – Sheriff.
“La mía? ¡quién dice que es la mía! envuelve, envuelve eso, que ya diré yo dónde te lo tienes que meter. ¡Maldito sheriff y quien los inventó! [El sheriff le da el dinero al Rubio] ¡¡Miren!! ¡le da el dinero! ¡¡Judas!! ¡que has vendido mi pellejo! pero no te aprovecharás ¿sabes? nooo de verdad que no, ¡si hay justicia en este mundo en medicinas lo vas a gastar! todo en medicidas hasta el último centavo; porque te va a dar la tiña y la viruela. Tú no lo sabes pero eres un bastardo, hijo de mil padres todos tan bastardos como tú. Y por si no lo sabes tu madre es unaaaa… [el Rubio enciende un cigarro y le tira la cerilla a la cara] ¡Eres un bastardo! mandas a la horca a un pobre hombre… que no ha hecho mal a nadie.” – Tuco







10 Octubre 2007 a las 16:06 |
La volví a ver hace un par de dias, y la frase que me alucinó fue la de “Yo dormiré tranquilo, porque sé que mi peor enemigo vela por mí”. Como curiosidad te diré como aparece en la versión inglesa de la película:
” I’ll sleep better… knowing my good friend… is by my side… to protect me “
10 Octubre 2007 a las 18:37 |
Gracias toni por la traducción, es una buena frase esa, cargada de razón además…
17 Mayo 2008 a las 15:31 |
Desde mi punto de vista es el mejor western de la historia. ¿Que por qué? Pues porque demuestra la cruda realidad de la época: si llevas un arma, o matas o mueres. Punto y final. Sin héroes ni tonterías del estilo. Por eso no me gustan las de John Wayne y compañía: siempre son caballerosos, justos, leales… un timo. ¡Grande Leone!
3 Octubre 2008 a las 06:48 |
Falta la sgt, Tuco: el mundo se divide en dos, los que entran por la puerta y los que entran por la ventana. De aquí es que el Rubio lo empieza a sarcásticamente cuando se la devuelve a Tuco en las sgts escenas.
6 Octubre 2008 a las 13:20 |
Gracias tío.