Siguiendo esa ruta mágica de lugares de nuestra Extremadura que aun no conocemos como se merecen, Paparra y el menda se plantaron en Guadalupe hace unos días para conocer la zona de las Villuercas, el pueblo en cuestión y el famoso Monasterio.

Parra contempla extasiado desde los alrededores cómo el Monasterio alza sus muros entre los tejados de las casas para dirigir el destino del bonito pueblo… bueno, en realidad estaba orinando, ¡no os puedo mentir!

El claustro del Monasterio, uno de los sitios donde permiten hacer fotos.
“Un humilde pastor o vaquero, vecino de Cáceres, que en el siglo XVI fue nominado Gil de Santa María (mucha hidalguía por aquel entonces) y más tarde, en el siglo XVIII, Gil Cordero (muy apropiado para Extremadura), encontró a una de sus vacas muerta. Cuando se disponía a recuperar su piel y comenzaba a practicarle unas incisiones en forma de cruz con el cuchillo, la vaca resucitó y, en ese preciso instante, se apareció la Virgen María que le hablaba con celestial sonido: No temas que soy la Madre de Dios, salvador de linaje humano; toma tu vaca y llévala al hato con las otras, y vete luego para tu tierra, y dirás a los clérigos lo que has visto y decirles has de mi parte que te envío yo para allá, y que vengan a este lugar donde estás ahora, y que caven donde estaba tu vaca muerta, Debajo de esas piedras; y hallarán ende una imagen mía. Y cuando la sacaren, diles que no la muden ni lleven de este lugar donde ahora está; mas que hagan una casilla en la que la pongan. Ca tiempo vendrá en que en este lugar se haga una iglesia y una casa muy notable y pueblo asaz grande”.

“El claustro fue construido a finales del Siglo XIV, en el lugar que antes ocupó la plaza de armas o de defensa del santuario, tiene una superficie aproximada de 1.680 metros cuadrados. En el centro del jardín se eleva un airoso templete, de planta cuadrada erigido en 1405 por fray Juan de Sevilla, monje del monasterio, y en ella se elevan el arte gótico con el árabe. En la galería baja de este claustro, colgados de sus muros, penden 29 cuadros de traza antigua que pintó fray Juan de Santa María, monje sacerdote del monasterio, muerto en 1670. La temática de estos cuadros alude a la historia y prodigios de la venerada imagen de la Virgen de Guadalupe. Al final del claustro se encuentra el sepulcro de fray Gonzalo de Illescas, obispo de Córdoba que murió en 1460. Es una estatua yacente esculpida en el siglo XV por Egas Cueman”.

El templete mudéjar construido en 1405 por Fray Juan de Sevilla. Bonito, pero , aunque su finalidad es meramente decorativa.

La joya del Monasterio, la sacristía (donde no nos dejaban hacer fotos), con los famosos cuadros de Zurbarán.

Claustro también con aires mudéjar del actual Parador Nacional.

Detalle de una casa.

La noche se cierne sobre las Villuercas.
“Bastó el hallazgo de una pequeña talla de madera, ennegrecida, de la Virgen María con el Niño que había sido enterrada junto a un pequeño y “escondido río”- “Guadalupe”, en árabe – para desencadenar una serie de acontecimientos cuyo alcance superó cualquier posible vaticinio hecho en aquella época. Aquel acontecimiento fue origen la difusión universal del culto mariano en el imperio español. A esto último contribuyeron de forma especial en el siglo XVI los conquistadores de América de origen extremeño”.

“El Monasterio es una inmensa construcción en la que destacan cinco partes esenciales. Si contemplamos el inmenso conjunto, elevándonos sobre la plaza mayor (desde el sur), veremos: el Templo-Basílica con su atrio; a su derecha el edificio del Auditorium; detrás del Templo, el Claustro Mudejar, y a continuación, más al norte, el Claustro Gótico. La Mayordomía se encuentra junto al Templo en su esquina sudoeste. Ocho impresionantes torres coronan el conjunto de edificios entre las que destacan la de Santa Ana y la de Portería que enmarcan la fachada del Templo, la de las Campanas domina el conjunto”.

Y como siempre, de vuelta a Cáceres para organizar una buena cena con los Méndez, trinidad y Tobago, Jorge y David Cáceres. El invitado de excepción, David Platín que vino arreando desde Salamanca. El plato estrella, el cacharro ese donde se meten cosas con un palo y luego se mojan… no me acuerdo cómo se llamaba. Bueno, pues ese cacharro, por cortesía de Maritra.

El Chiquipiso, lugar de encuentro en Cáceres. El “Profesor” y Trini.

David como estrella invitada, no consintió probar la nargula el tío. Al fondo, Eddie Vedder poniendo la banda sonora de los copazos y las fumadas. A la mañana siguiente, rumbo a Hervás… digo, a Montánchez.





